¿DÓNDE ESTÁ EL APOCALIPSIS PROMETIDO?






¿DÓNDE ESTÁ EL APOCALIPSIS PROMETIDO?



La primera década del S. XXI ha concluido, y aún estamos aquí... ¿Cómo es posible que el mundo siga existiendo?

¡Exijo una explicación!



CINE Y TV.

O LA CF. COMO EJEMPLO DE RENACIMIENTO DEL GENERO PULP EN EL 7º ARTE


PREÁMBULO:

 Hoy, sentado en mi butaca de sofá de invierno rememoro aquel periodo de tiempo cronológicamente situado entre los años sesenta y finales de los ochenta. Aquel periodo de tiempo dónde los disparates de Monty Phyton o Benny Hill se entremezclaban en nuestras cajas bobas de tubos de imágenes inducidas por rayos catódicos, con propuestas "cienciaficcioneras"; intrigantes y abductoras como The Seven of Blake, Doctor Who, La Fuga de Logan o las últimas temporadas de la serie original de Star Treck....

 Y todo esto por no hablar de lo que en la pantalla grande se andaba proyectando en la citada época: Cristal Oscuro, Dentro del Laberinto, El Experimento Filadelfia, La Invasión de los Ladrones de Cuerpos o El Resplandor.

 Pelis y series todas ellas que se produjeron en lo que hasta no hace mucho este blogger novato consideraba que era, con casi toda probabilidad, el canto del cisne de la C.F. y el Terror en el Séptimo Arte... ¿Demasiado drástico por mi parte? Visto lo que nos depararía la década de los noventa, con tan contadas excepciones en obras de calidad en tv. y cine, con productores que acaparaban hasta el último aspecto de los trabajos en los que se implicaban, llevándose la faceta artística la peor parte de su lucrativa atención; parecía cantado que ambos medios se sumirían en una larga y lenta decadencia que terminaría tal vez, con la consolidación definitiva de un fenómeno que por aquel entonces sólo comenzaba a despuntar: los videojuegos (Pero de esto hablaremos otro día y en otra sección) Y lo que asó fue...


 EL CICLO SE INICIA...

 Que apenas entrada la primera década del S. XXI. canales de tv. yankies y europeos por un lado y diversas productoras de cine asiáticas, chinas (Honkong) y japonesas principalmente, comenzaron a apostar por realizadores jóvenes y con ideas propias, acuciados por la profunda crisis creativa y económica que tiempo ha había vaciado las salas de cine de uno y otro continente (Asia sería otro cantar, como explicare en futuras entradas).

 El cine de entretenimiento comenzó a renovarse muy poco a poco y en áreas del globo muy localizadas gracias a esta savia nueva que primero en sus países de origen y posteriormente dando el salto al mercado hollywoodiense (los directores autóctonos de la Meca del cine tan solo tuvieron que poner la oreja, o mejor dicho, el ojo), asentaron firmemente las bases de lo que ya más de uno va oliéndose serán, las bases del cine de masas de la primera mitad de este siglo. Dichas bases serían la exploración de los nuevos medios que la´industria y la tecnología podían ofrecer a la realización técnica de la cinematografía por un lado, y el análisis de los nuevos modelos de sociedad y sus formas de interacción que la llegada de la globalización y su paulatino asentamiento habrían de suponer en nuestras vidas a partir de ahora.

  La necesidad acuciante de los estudios estadounidenses de llenar sus cada vez mas vacías salas de cine (piratería e industria de videojuegos aparte), desiertas por la nula presencia de propuestas con un mínimo de interés, haría que cualquier guionista o director con un proyecto mas o menos original bajo el brazo fuese promocionado (directa o indirectamente) por las reticentes productoras. Y si lo que traían bajo el brazo era una una obra de "autor" rodada con cuatro chavos, inmediatamente adquiridos los derechos de dicha obra al precio que fuera, y su autor fichado por la major de turno, no importaba de dónde procediese.

 Dado que esta crisis no sólo afectaba a obras de temática fantástica, ya fueran de ciencia ficción o terroríficas, cualquier filón que aún pareciera estar sin explotar o al menos no lo suficientemente trillado, era suceptible de ser canibalizado por las "majors": clásicos del séptimo arte (pero sobre todo films de renombre o populistas) de los años sesenta y setenta, ya fueran dramas, comedias o trhillers; olvidados seriales radiofónicos anteriores a  la Segunda Guerra Mundial, antiguos héroes sacados de magazines pulps, personajes de cómic de editoriales hoy extintas (estadounidenses en su mayoría, por supuesto). Y desde luego, las propias series de tv. y films que triunfaran décadas atrás.

 Así pues nos encontramos hoy día, ya pasada la moda del terror asiático, atenuado el interés del público occidental por los musicales hindúes y agotado el banco de series televisivas y films populares que adaptar con que en las carteleras de los multicines únicamente sobreviven remakes de personajes de cómic, adaptaciones de los mas precursores autores de la ciencia ficción y relatos de terror de las primeras décadas del siglo pasado. Y sorprendentemente, también de los viejos seriales radiofónicos...

 Ahora la cuestión que ronda por mi perola es la siguiente: ¿han supuesto todos estos intentos, todas estas ideas (reforjadas todas ellas sobre antiguas cómo ya he apuntado, por un lado y en conceptos apenas asentados en el imaginario colectivo del público mas joven y  transgresor; público que ha de constituirse inevitablemente en la punta de lanza del nuevo fandon popular); alguna mejora fáctica para el séptimo arte?



 EN AUSENCIA DE RESPUESTAS.

 La respuesta mas objetiva sería que... depende de que género hablemos. O dicho de otra forma, las mejoras funcionaron en tanto en cuanto el cine y la tv. se ha alejado de aquellos conceptos que ha estado frecuentando desde los años cincuenta para recuperar lo que realmente actúa como fuerza motriz a la hora de contar cualquier historia: el factor emocional. Pero retomado desde el mas elemental respeto a la inteligencia del público al que va dirigido.

 Una vez echo esto, redefinida nuevamente la consigna a seguir, sera el momento de dar el siguiente paso de la estrategia trazada por la industria: el retorno a los lugares comunes explorados y explotados anteriormente con cualquier excusa revisionista, para reciclar lo que se pueda de las viejas fórmulas de éxito. Un retorno que se produce después de haber trazado una amplísima elipse en la historia del celuloide deshaciéndose de caducas tendencias y cánones démodes; para recuperar trasfondos y situaciones.


 Ejemplos relativamente modernos que ilustran este esbozo de colorario serían las adaptaciones a la pantalla grande de dos series de tv. muy parecidas en temática y género: la primera sería The Avangers, (ABC, 1961, Sydney Newman), Serie de culto que narraba las peripecias de un grupo de agentes del servicio secreto inglés, y en dónde el glamour y la psicodelia se daban la mano a rebufo de la saga de películas de 007. En 1998 fue adaptada al cine por J. Chechick, saldándose la misma con un rotundo fracaso comercial a pesar de su esfuerzo por condensar el espíritu de la obra original y de contar con un reparto ciertamente estelar.


 En el segundo caso, Charlie´s Angels (ABC, 1976, Ivan Goff & Ben Roberts), se trataría de una serie con visos mas cómicos que la primera pero decidida a explotar algunos de sus logros, y su adaptación, pese a su nula calidad artística se concretaría con un exito que le permitiria crear una secuela mas: años 2000 y 2003 respectivamente.


EL EJEMPLO DE BATTLESTAR GALACTICA.

 Retomando el ámbito televisivo, un ejemplo ilustrativo concreto sería la serie Battlestar Galáctica, una "space opera" setentera, extraña mezcla de western y peplum ambientada en el espacio que dotada del típico trasfondo pulp en la cf. de la época (el espacio),  y una trama que equilibra acción y drama de manera básica pero efectiva. Finiquitada tras un moderado éxito que le permitió rematar su andadura con una peliculilla, paso al olvido como tantos otros productos de su clase.

 Hasta que en el 2003 un avispado realizador que la recordaba muy bien de su época de televidente (Ronald D. Moore), decidió reversionarla para transformarla en lo que a él le hubiese gustado ver en la serie original, además de la clásica batallita espacial de cada episodio. Esto es: una historia.
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 Con un presupuesto procedente de productoras de tres nacionalidades (su idea debió de calar hondo..), "reeimaginó" por completo su trasfondo pero manteniendo una semblanza lo mas cercana al espíritu de la obra fuente que le fue posible: rebautizada como Galáctica, pergeñó un argumento mas o menos acotado, que se limitaría a cuatro temporadas ampliables con precuelas y proyectos paralelos que fue desarrollando en base al éxito de su proyecto.

  Ofreciendo al respetable situaciones límites y personajes que rehuyen una y otra vez el arquetipo en el que parecen van a ser encasillados conforme la historia avanza y sus personajes se crecen, Moore consigue mostrar a su fandom, tanto a los seguidores de la serie original que se acercaron al remake con curiosidad como a los que jamas llegaron a conocer la serie de los 70; el potencial creativo que encerraba la idea de una humanidad exiliada de los sistemas solares en que un día llegara a habitar, acosada y diezmada por sus propias creaciones y en constante conflicto consigo misma.



  ...O EL DE LOST.

 El caso de Galáctica no es el único ejemplo que avale la teoría del ciclo infinito. Tampoco es el más representativo, ni siquiera dentro del binomio cf.-terror: ahí están series como Stark Trek: The Next Generation, o Shadows In The Dark, (la segunda a punto de ser revisitada por Tim Burton en el 2012); respectivamente. Es sólo un ejemplo. Otros podrían ser productos como Lost, del pope de las series fantásticas yankiees J.J. Abrams, aunque reconozco que en este caso en particular es de la literatura juvenil de aventuras mas clásica, por un lado, y de la de la cf. especulativa o hard de los setenta dónde se fundamenta.

  Ciencia ficción cuántica, pero también paranoica como la que escribía Philip K. Dick , reveladora de conpiraciones de proporciones cosmicas, que se ocultan en los entresijos de una trama plagada de aventuras al mas puro estilo Jules Verne, compaginandose a la perfección para crear una suerte de La Isla del Tesoro Versión 2.0... Aquí exactamente sitúa su arranque la serie: un grupo de personajes problemáticos, algunos de ellos fugitivos, como en la obra de Verne, naufragan en una isla desconocida pero en la que acontecen hechos inexplicables.

 Altamente adictiva y bastante novedosa en el uso combinado de recursos narrativos como los recurrentes  "flashbacks" y  los casi desconocidos, en tv, al menos,  "flash for wards", y con un guión dónde personajes y hechos están perfectamente diseñados de principio a fin, sorprende ver como sus creadores emplean técnicas surrealistas como la escritura automática para construir un eficaz interfaz con el que instalarse en el subconsciente colectivo de sus seguidores, a base de insinuar que tal o cual oscura obra de literatura mas o menos conocida, podría encerrar claves básicas, no ya sobre el enigma de la isla en la que los personajes interactúan, sino que de poco menos que la materialización de la teoría de los universos infinitos...



 OTROS EJEMPLOS BREVES.

 El éxito de estas series y otras como la mencionada Star Treck NG, supondría la consagración de la fórmula cíclica, primero en la televisión, y posteriormente en el 7º arte, destinada a renovar/revitalizar el género pulp, mainstrean o de masas, llámese como se desee. Hoy día no paran de anunciarse y estrenarse proyectos que siguen esta pauta revisionista o de "ciclo infinito": series como la británica Sherlock, que traslada a los personajes de Conan Doyle a la actualidad para, según sus creadores, Mark Gatiss y Steven Moffat, de la BBC; "retomar y redifundir su esencia primigenia".


  O las fallidas Hawaii Five-0 y V, ambas deudoras de series homónimas de los años 70 y 80, y a punto de ser canceladas las dos tras un par de temporadas en antena (estrenada en la CBS el 19 de mayo de 2010 la primera, un año antes la segunda); pero que internet y el apoyo de los fans tal vez logre prolongar su existencia, aunque sea de un modo indirecto como es su reconversión en tv. moovies, condensándolas en miniseries, o trasladándolas a otro tipo de medios como pueda ser la literatura o el cómic. Esto mismo es lo que sucedió con Jericho (CBS, 2006), o Firefly, (Joss Whedon, 2002) series de nuevo cuño ambas en este caso, con reminisencias de H. G. Wells la primera, un desenfadado divertimento en clave de "space western" a en la línea de la mencionada BSG, la segunda. En la misma modalidad de sub genero se enmarcan Babylon 5 (J. M. Straczynski, 2007) o Farscape (R. S. O´Bannon, 1999); proyectos que contaron con 5 y 4 temporadas respectivamente, y que aún despues de haber concluido su andadura televisiva ambas, continúan todavía vivas gracias a la traslacion de sus tramas al géneo de las novelas gráficas (al estilo de por ejemplo, Buffy the Vampire Slayer, WB-UPN, 1997, ytambien firmada por Whedon).


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